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Les dejo un articulo sobre la f1.
Si el gozo por haber logrado un objetivo guarda directa proporción con el sufrimiento por alcanzarlo, entonces resulta difícil calcular cuánto durará el estado festivo de Mark Alan Webber.
Al tercer australiano que triunfa en Fórmula Uno -luego del tricampeón Jack Brabham y Alan Jones, campeón en 1980- le llevó 130 carreras. Entre los 101 ganadores que registra la historia del Campeonato Mundial, Webber fue el que más tardó en anotar su primera victoria.
Un quinteto de segundos puestos, tres de ellos este año (un par en las anteriores dos carreras), precedieron a su triunfo en el Gran Premio de Alemania.
Los avatares de la novena fecha de la temporada le agregaron ribetes a la primera victoria de un australiano luego de casi 28 años.
La anterior había sido la de Jones en Las Vegas, el 17 de octubre de 1981, cuando su compañero, el argentino Carlos Reutemann, perdió el título con Nelson Piquet por un punto en la última ronda de aquel campeonato.
Con el rendimiento que había mostrado Red Bull este año y el inmediato antecedente de Silverstone, una carrera en la que el frío también había complicado a los Brawn, Webber, desde la pole position por primera vez, tenía la ocasión servida.
Como nunca nada le resultó simple, tampoco lo fue su éxito en Nürburgring. En el pique, Webber perdió con Rubens Barrichello, piloto de un Brawn más liviano.
El australiano se excedió como tanto supo hacerlo Michael Schumacher, tirándole el coche a su compañero de fila para evitar perder el puesto. Activo miembro de Grand Prix Drivers Association, la asociación que vela por la seguridad y derechos de los corredores, Webber cerró el paso cuando Rubinho ya había igualado su línea y lo tocó peligrosamente. Una goma del Red Bull dejó su marca en la parte superior del pontón izquierdo del Brawn. Ni siquiera así pudo retener el primer puesto.
Unas vueltas después, los comisarios decidieron sancionarlo por la maniobra con Barrichello en la partida, obligándolo a una pasada por boxes. Eso pareció sentenciar su carrera. Sin embargo, para Webber y el consistente andar de los Red Bull con motores Renault aún era temprano. En cambio, ya era tarde para Lewis Hamilton, que gracias a la última evolución de McLaren recuperó parte de la competitividad perdida: desde el quinto cajón de la grilla, el campeón fue efímero líder gracias a la potencia extra del KERS, pero se fue de largo en la primera curva, en el retorno intempestivo a la pista se rozó con Jarno Trulli y rompió el neumático trasero derecho.
La carrera, una síntesis de la temporada, fue siempre entre los Red Bull y los Brawn. O, más precisamente, entre Webber y Barrichello. Sus compañeros, el joven alemán Sebastian Vettel y el inglés Jenson Button, respectivamente, quienes hasta llegar a Alemania eran los únicos vencedores esta temporada, lucharon con el tránsito en pista que comprometió su ritmo. Vettel, el único que había logrado derrotar a Button -dos veces-, perdió en la partida y luego de la primera curva. Sufrió luego detrás del McLaren de Heikki Kovalainen y la Ferrari de Felipe Massa. Button penó con similares obstáculos. Con cuidada estrategia, el subcampeón Massa arañó su primer podio del año.
Detrás de su compatriota Massa luego de la primera parada en boxes, Barrichello no pudo mantener la ventaja con Webber que le había dado la sanción al australiano. Además, el Brawn volvió a mostrar sus flaquezas para hacer trabajar los neumáticos a la debida temperatura cuando la pista está fresca, como había ocurrido en Gran Bretaña.
Button ratificó la evidencia cuando amacó su BGP 001 detrás de su compañero en las vueltas finales. Además, a Rubinho se le agregó otra dificultad: en su segunda parada en boxes, que parecía ser la última, su coche no recibió suficiente combustible por un problema en el sistema de carga. Eso lo obligó a hacer una tercera detención, con lo que quedó estratégicamente igualado con su compañero Button, quien le ganó la posición en la última detención.
La tercera victoria de Red Bull en Fórmula Uno -y esta temporada- fue también con 1-2, como en China e Inglaterra. Sólo que en las ocasiones anteriores, Vettel le había ganado a Webber. Cerca de los 33 años, el vencedor en Alemania está en pareja desde hace 13 con Ann Neal, divorciada, con un hijo y 13 años mayor, que supo ser contratada para conseguirle patrocinio y más tarde se convirtió en su compañera. Webber reconoce a su mujer como el motor fuera de las pistas para llegar al Mundial y mantenerse.
A fines de 2008, en un desafío deportivo benéfico que Webber organizaba ya como clásico en Tasmania, el piloto practicaba ciclismo cuando fue embestido por un auto: sufrió la fractura de su pierna derecha. Tenía sólo 11 semanas para recuperarse. Ante la promoción de Vettel, el ganador más joven de la historia, de Toro Rosso a Red Bull, Webber no podía dar la ventaja de iniciar el año más tarde. Cuatro días después del accidente, el millonario Dietrich Mateschitz, dueño de la compañía y el equipo, lo llamó para darle su apoyo pero le advirtió: "Se suponía que esto no debía suceder". El piloto, puro tesón, se recuperó a tiempo para iniciar la pretemporada con el auto que al fin puede cambiar el rumbo de su carrera.